Esta es la historia de una persona que
combatía la inmoralidad, que no es pelear contra el mal, no: es ir más allá. Cada
vez el purulento estado ocupaba más espacio, ya que había muchas personas que
estaban en contra del mal…, pero en silencio, que es lo mismo que estar a
favor; mejor, diría yo. Pero ella no se daba por vencida, porque ese es el estado
preferido del mal: la rendición. Y ahí la tenemos, en el reducido volumen que
podía defender, como sacando cubos de agua de una pequeña barquita superada por
el oleaje, sin perder “la postura”, con la barbilla alta y desafiante. Claro…,aunque
pequeño espacio, mayor deseo del mal. Pero no. Hace poco he pasado por allí y
ahí seguía, cabeza alta y: cubo va, cubo viene.
Un trocito de....
"Quizá tuvieran razón en colocar el amor en los libros... Quizá no podía existir en ningún otro lugar" Willian Faulkner
miércoles, 17 de agosto de 2022
Nanorrelato Nº667. Cubo va, cubo viene
martes, 29 de diciembre de 2020
Nanorrelato Nº 634. A dos horas de avión
<<Dos horas, dos horas. La distancia…>> exclamaba de forma compulsiva mientras realizaba las extrañas piruetas.
<<No me miréis así ¿No lo entendéis? Pues…, mirad hacia abajo: aquellos dos chiquillos que desde aquí parecen juntos: uno está llorando porque se le ha roto su iphone, y el otro porque su nuevo hermanito ha muerto de hambre, igual que el anterior y el anterior y el anterior…. ¿Comprendéis? Me equivoqué, pensaba que estaban juntos…, y están a dos horas de avión. No le di importancia a ese espacio. No supe verlo desde aquí arriba. Me equivoqué.
lunes, 28 de septiembre de 2020
Nanorrelato Nº 628. Distopía terapéutica
Escribía
distinto; no por placer, sino por necesidad, necesidad terapéutica. El
tratamiento se lo había pautado su propio subconsciente ante las barbaridades
que el consciente le hacía llegar a través de sus distintos sentidos, canales
osmóticos a la televisión, a internet... Era tal el asco que le producía todo lo
que estaba ocurriendo en tiempo real, que escribía y escribía y escribía
compulsivamente futuros aceptables, donde los seres humanos se comportaban …,
digamos bien, donde había cabida para el honor, la lealtad y la profesionalidad.
Pero por desgracia esos futuros eran distópicos, antagónicamente distanciados
de lo que iba ocurriendo en realidad. Y escribía y escribía y escribía…
miércoles, 23 de septiembre de 2020
Nanorrelato Nº 627. ¿Eres antisistema?
Muy buenos días a todos. Como recién nombrado responsable de todos los Máster en Neurocirugía de la nación, déjenme que les diga unas palabras respecto al que están ustedes a punto de comenzar, antes de entrar en la materia que a mí me compete….
«Psst, oye»
«Dime»
«Este señor no
es médico y mucho menos neurocirujano. Es de mi pueblo y le conozco.»
«Este señor,
como tú dices de forma un poco despectiva, empezó con 18 años, repito:18 años,
a trabajar para su partido y a base de muchísimo esfuerzo, ¡muchísimo!,
consiguió ascender en él. Yo creo que ya se ha ganado con creces su nuevo
puesto, ¿no? Además, él no va a operar ningún cerebro, como nosotros, sino que
nos va a decir cómo se hace de forma más correcta. ¿Tú que eres, un
antisistema? Te ruego, por favor, que no me comprometas más; que yo sí creo en
este sistema y quiero ascender en mi trabajo, que para eso he estudiado. Gracias»
domingo, 6 de septiembre de 2020
Nanorrelato Nº 623. La magia de estos tiempos
Y el brillante recién
licenciado en periodismo, en un alarde de valentía posiblemente justificada en
parte por su juventud, en parte por su inexperiencia vital, y en otra parte por
las inflexibles enseñanzas éticas de sus progenitores, dijo: pero todo esto
que vamos a publicar es mentira. Y abracadabra, se hizo la magia de estos
tiempos: desaparece una carrera de periodismo y aparece otra de reponedor en un
centro comercial.
martes, 1 de septiembre de 2020
Nanorrelato Nº 621.La humanidad, perdida.
- Estás muy callado,
Dextro.
- Porque me inunda una
tristeza extrema al ver lo que hacen esos seres de ese planeta azul tan
precioso, Levo.
- Somos funcionarios,
Dextro. A lo nuestro. Venimos con el platillo, examinamos sin interferir y
enviamos informes, que es lo que nuestros jefes esperan de nosotros.
- A eso me refiero, Levo.
Justo a eso. Me lo has puesto a huevo. Eso exactamente es lo que hacen los
seres de ese planeta una y otra vez. Sólo cumplen órdenes sin sopesar nada. Y
así les ocurre lo que les ocurre. En el fondo han perdido una cosa
importantísima, y no lo saben.
- ¿El qué?
- Ya no son humanos. Eso es
justamente lo que adquirieron cuando bajaron del árbol, lo que les impulsó a ponerse
a dos patas y echarse a andar: la humanidad, que es indivisible con decidir libremente;
pero por lo visto en algún momento de su evolución la han perdido y están
evolucionando a ordenadores. ¿No lo ves? Hacen lo mismo. Un ordenador siempre
da la respuesta más segura, que es siempre la más cobarde, la menos libre….
- Como acojonas, Dextro.
