Un trocito de....

"Quizá tuvieran razón en colocar el amor en los libros... Quizá no podía existir en ningún otro lugar" Willian Faulkner


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miércoles, 17 de agosto de 2022

Nanorrelato Nº667. Cubo va, cubo viene

Esta es la historia de una persona que combatía la inmoralidad, que no es pelear contra el mal, no: es ir más allá. Cada vez el purulento estado ocupaba más espacio, ya que había muchas personas que estaban en contra del mal…, pero en silencio, que es lo mismo que estar a favor; mejor, diría yo. Pero ella no se daba por vencida, porque ese es el estado preferido del mal: la rendición. Y ahí la tenemos, en el reducido volumen que podía defender, como sacando cubos de agua de una pequeña barquita superada por el oleaje, sin perder “la postura”, con la barbilla alta y desafiante. Claro…,aunque pequeño espacio, mayor deseo del mal. Pero no. Hace poco he pasado por allí y ahí seguía, cabeza alta y: cubo va, cubo viene.


jueves, 23 de junio de 2022

Nanorrelato Nº 660. Cuando...

Cuando el dolor era insoportable en aquella camilla sin que viniese nadie a atenderle; cuando la vergüenza subía lentamente por la espina dorsal en la fila del comedor social; cuando se fue a la calle después de tantos años dedicados a esa empresa porque él, un punto en una gráfica, estaba en el cuadrante negativo; cuando tenía que malvivir en un piso compartido porque o decidía piso o decidía comer; cuando un enchufado le quitó el puesto para el que se había preparado y con una palmadita su jefe le justificó “la política, amigo”; cuando su padre se murió solo, gritando entre sus propias heces, en aquella residencia tan buena…entonces recordó aquella frase demoledora que había alquilado una circunvolución en su cerebro «Que cada uno solucione su vida»


viernes, 13 de mayo de 2022

Nanorrelato Nº 654. Hacia delante.

El tema de hoy, queridos alumnos, es de especial relevancia, por eso se estudia aparte en un seminario exclusivo dada la importancia que implicó en su día, y como futuros abogados os será muy útil, ya que con esta excepcionalidad lo recordaréis siempre. Hoy vamos a estudiar el salto enorme en derechos que se produjo en los años 20 del siglo pasado en nuestro país, en concreto en el año 2022, cuando se equiparó, a todos los efectos, la dismenorrea en las mujeres con el 37.3 ºC de fiebre en los hombres.

domingo, 8 de mayo de 2022

Nanorrelato Nº 653. Ese color verde..

Era muy jodido ser juez; serlo en todas las caras del poliedro que implica su profesión. Las amenazas eran muy grandes, aunque realmente no eran amenazas, sino datos reales de que si iba ‘por ahí’ ese puesto que con el que había soñado se disolvería como un azucarillo. Él era humano, con todo lo que eso conlleva, como por ejemplo pensar de pronto «¡A la mierda, si nadie me lo va a agradecer!» Pero en seguida le venía a su estudiada cabeza el color verde que le recordaba cuando estudiaba al calor de un infiernillo, ese color verde del estropajo ajado de su madre con el que nunca flaqueó y tenía todo como los chorros del oro. Y con ese recuerdo firmó lo que sentenció a la par que el azucarillo desaparecía en una de sus cultivadas, y llenas de leyes, circunvoluciones.

lunes, 4 de abril de 2022

Nanorrelato Nº 650. Mi premio

Viéndola recoger y disfrutar del premio, en un despiste de esos que se producen terapéuticamente en la vejez a modo de poyete de descanso para la cabeza, recordó lo chiquitita que era cuando le dijo «Mamá: yo soy una niña» Todavía sentía el estruendo en su cabeza al oír esto, no porque le pareciese mal, sino por el sufrimiento que estaba por llegar dada la crueldad innata de la especie a la que pertenecían. Pero también algunos miembros de esa especie, poseen tanta cantidad de valor como otros de crueldad, así que era cuestión de tiempo y tesón, y de lucha por lo más maravilloso que se puede pelear que es por la justicia, principal objetivo de los malos, que…allí estaba ella. Ya no era niño, ni niña. Era una mujer hecha y derecha, recogiendo al vuelo del columpio su premio y disfrutando de su risa. Mi nieta.

lunes, 21 de febrero de 2022

Nanorrelato Nº 647. Mis derechos.

Fernández: róbame, tú. García: viólame, tú. Sánchez: véjame, tú. López: asesíname, tú. Martínez: encadéname, tú. Gutiérrez: insúltame, tú. Y que a nadie más se le ocurra hacer nada, sin mi permiso, porque me voy de inmediato a un juzgado a defender mis derechos…fundamentales.

jueves, 11 de noviembre de 2021

Nanorrelato Nº643. Distopía

Pues efectivamente: salimos mejores. Los detractores de la vacunación ganaron más y más adeptos, ya que ser “antivacunas” se convirtió en un ideal, en un sentimiento, y ya se sabe que contra eso la ciencia no tiene nada que hacer, y si no que se lo pregunten a Galileo. La gente empezó a no utilizar preservativos en sus relaciones de riesgo, porque el virus HIV realmente era un chip, no tan moderno como el chip llamado COVID-19, pero un chip al fin y al cabo. Se puso de moda tener en todos los sitios charcos de agua estancada para que el maravilloso mosquito Anopheles criara a su familia sin estrés…; huelga explicar lo que ocurrió. Además, para más inri, no había médicos en los hospitales, ya que todos se fueron a La Palma a estudiar el efecto de los gases del volcán, y los médicos de La Palma se volvieron a Madrid, pero no a trabajar sino a tomar cañas, que “donde fueres haz lo que vieres, miniño”, decían y con razón. Hasta que sólo quedó un ser humano, que se despertó de un coma y al ver a todo el mundo muerto pues le entró la duda, razonable, de no quitarse nunca la mascarilla en lo que le quedase de tiempo consciente. FIN

jueves, 15 de julio de 2021

Nanorrelato Nº 641. 29700, más o menos.

Consiguieron el permiso del “Jefe” para convertirse en fantasmas, que era lo más aproximado a la vida. Normalmente el “Jefe” era muy reacio a estas cosas, pero Él también leía la prensa y aquella noticia le desbordó. Así que esa es la razón por la que cada vez menos gente quiere trabajar en el Tribunal Constitucional, porque por lo visto hay fantasmas que les mueven las cosas, oyen voces en los lavabos y cosas por el estilo, y ningún guardia de seguridad aguanta más de dos noches seguidas y aseguran, ante sus superiores, que se oye gritar la palabra “justicia” a altas horas de la noche. Los más entendidos en ciencias ocultas dicen que sus aparatos de medición de energía de ultratumba y cosas así datan que son unos 29700 fantasmas, más o menos.

miércoles, 2 de junio de 2021

Nanorrelato Nº 638. Muy muy (Gracias, eléctricas)

Siempre había sido el loco de su casa ya que todas las noches ponía la lavadora a las tres de la madrugada harto de no poder dormirse; su sonido al centrifugar, sobre todo, le inducía el sueño y se imaginaba que iba en un avión muy muy lejos, a una isla muy muy lejana de playas blancas y agua verde turquesa. Nadie le hablaba desde hacía mucho por su impertinente conducta nocturna que molestaba a sus infinitos vecinos con los que se repartía el minúsculo trozo de espacio de su enorme bloque de viviendas de paredes de papel. Pero gracias a un golpe de suerte ya todas las viviendas producían el mismo arrullo a las tres de la mañana, y por fin él no tenía que levantarse. Era muy muy feliz volando en un sinfín de tipos de aviones… sin moverse de su colchón de gomaespuma, como pasajero de primera.