Un trocito de....

"Quizá tuvieran razón en colocar el amor en los libros... Quizá no podía existir en ningún otro lugar" Willian Faulkner


lunes, 14 de enero de 2019

Nanorrelato Nº 528. Todo en su sitio

Tendrás que operarte. Así no puedes seguir -le dijo a su mujer viendo que era incapaz de leer-. Que te crees que no me doy cuenta que desde hace mucho tiempo solo ves las fotos de las revistas; bueno, veías, que me parece a mí que ya ni eso, porque casi ni las abres ¡Con lo que te ha gustado tanto leer y cotillear! Y te lo digo por ti, porque estás muy bien de cabeza y aunque la reuma te impide moverte todo lo que te gustaría, que siempre fuiste una polvorilla; pero salvo eso todo está en su sitio, añadió mirándole las tetas y guiñándole un ojo. Y ahora te lo digo por mí: a mí no me fastidies más que necesito volver a ver esa mirada de…, de eso, que me volvió loco desde el primer momento. Que yo creo que a mis ochenta y cuatro años me merezco conservar eso. Así que ¡Eah! a operarte esos ojos y a mirar…, como siempre me  has mirado. Y no tengas miedo que ya he preguntado y casi no hay riesgo aunque seas una abuela…, con todo en su sitio, eso sí.

miércoles, 9 de enero de 2019

Nanorrelato Nº 527. No me rindo

Ha llamado usted a la empresa X. Si está nervioso diga “uno”, si está tranquilo diga “dos” «UNO». Si cree usted que el problema que tiene es real diga “uno”. Si piensa objetivamente que es inventado, fruto de su nerviosismo, diga “dos”  «UNO y DOS». Si está angustiado diga “uno” y si esa angustia proviene, como antes se le ha preguntado de algo que usted se imagina pero que no tiene una causa real, diga “dos” «DOS y UNO». Ahora se le pasará con un operador, aunque ya se le avisa que para los problemas inventados la plantilla es muy pequeña, porque en esta empresa nos preocupamos de problemas verdaderos. Nos interesa solucionar y no perder el tiempo en cosas ñoñas. Cuando termine el operador, si es que en algún momento queda alguno libre, le pediremos que nos valore. « ¡Ahí te espero, pájaro! Si he llegado hasta los cien años con una guerra de por medio, hambre y piojos en mi juventud para parar un carro, y solo tengo un poco el azúcar alto y algo de reuma cuando hace frío, conmigo no vais a poder, sinvergüenzas.

viernes, 19 de octubre de 2018

Nanorrelato Nº 526. Historia Clínica Electrónica

Érase un médico, bueno en su profesión he de añadir, que encontró a su enemigo más poderoso. No, no era el cáncer, ni el dolor, ni la desesperación, ni el “qué tendrá este paciente”, ni el “se me muere”, por poner algunos ejemplos. No. Su máximo enemigo era: el ordenador. Obligado a detraer tiempo de “voy a volver a tocar esa tripa”, o de “voy a ver si me vuelve a contar eso mismo que no me ha gustado nada” o de “voy a mirar a los ojos a este señor que eso es lo que necesita”, cada día de trabajo era un suplicio, ya que siempre se quedaba muy inseguro con una sensación de que podría haber hecho algo más durante el tiempo que tardaba en “pegarse” con la máquina. Una vez, se puso tan nervioso que le recetó a una señora un clik cada ocho horas de amoxicilina. La señora volvió al rato preguntando por su extraño tratamiento, a lo que nuestro galeno le dijo que perdonara, que lo que había querido decir era una amoxicilina cada ocho clicks. La señora, muy educada e intentando ayudar a su médico que en ese momento estaba utilizando el fonendo como si fuese el ratón mientras llamaba a informática diciendo que no funcionaba nada, como era licenciada en matemáticas le preguntó que si la unidad click era equivalente a la unidad hora. Le dijo que sí, que sustituyese una por otra y ya está. Y dándole las gracias mientras se marchaba, gritó « ¡Que pase el siguiente CPU!»

martes, 16 de octubre de 2018

Nanorrelato Nº 525. Salario mínimo interprofesional

Llegó hasta el final y como iba distraído casi se cae. « Vaya…, pues era verdad que el mundo es plano» Se dio la vuelta rápidamente con un susto que pa qué, y con las prisas casi le atropella un unicornio rosa. Pensó en darse un baño relajante, aunque estuviésemos en octubre y el agua un poco fría, pero nada más meterse Nessie sacó la cabeza desde el fondo del lago y…, pies, para qué os quiero. «Bueno, iré a esquiar que siempre me ha distraído» Pero cuando iba a coger el coche el abominable hombre de las nieves le cerraba el paso. Así que se fue dando un paseo hasta un cajero automático para sacar dinero ya que se acordó de que era primero de mes « ¡Pero si me han subido es salario mínimo a mil cien euros! Hay días en que todo es posible»

martes, 9 de octubre de 2018

Nanorrelato Nº 524. ¿Baladí?

Por fin se decidió y aquella camiseta tan molona fue a parar a su propiedad, sin pagar. Cuando llegó a su domicilio, se dio cuenta de que tenía colgando la alarma. «Me da igual, si es para estar por casa» Y así quedó el asunto, salvo que cada vez que va al baño, el cual comparte pared con un comercio, salta la alarma. Nadie entendía lo que pasaba, de hecho los directivos de la cadena dueña de la tienda denunciaron por incompetentes a la empresa que instalaba los sistemas anti hurto. Actualmente expertos en fenómenos extraños peregrinan a la tienda con aparatos medidores de no sé qué energías intentando dar una explicación paranormal a los pitidos, los cuales se compaginan con el ritmo intestinal de nuestro pequeño ladrón.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Nanorrelato Nº 523. Benditas elecciones perdidas

Literalmente: se cagó de miedo. Afeitándose se acordó que su vecino, el que trabajaba en la Universidad, como trueque a que él cuando era Gerente de un hospital había enchufado a su hijo en una suplencia de tres meses de verano, en su día le regaló un título de un máster que la verdad, ni se acordaba en qué era. Poco tiempo duró su miedo ya que pasó al estadio de pánico al escuchar mientras iba en el coche oficial el acrónimo T.F.M. Tampoco duró mucho la fase de pánico, porque enseguida volvió a la realidad y le arropó la tranquilidad  « ¡Pero…, si soy el chófer!»

viernes, 7 de septiembre de 2018

Nanorrelato Nº 522. Ahí está la respuesta

Y se acabaron. Lo que jamás imaginaron los responsables del superordenador generador de sueños, ocurrió. Sí, a partir de una hora concreta los sueños empezarían a repetirse, les comunicó mediante un mensaje de texto que les llegó a sus móviles. ¿Y ahora qué hacemos? ¿Cómo vamos a solucionar este marrón de consecuencias impredecibles? La propia Vida, asustada porque la noticia corrió como la pólvora, también envió un mail preguntando que ¿ Qué debía hacer?, ya que desde ese instante anunciado habría dos personas con el mismo sueño, entonces ¿A quién se lo otorgaba?, y que ¿Cuál era el algoritmo para inclinarse hacia una persona u otra?, ya que a los dos imposible, ¡Cómo iban dos personas a tener el mismo puesto de trabajo, o la misma pareja, o conquistar el mismo país!, por poner tres ejemplos cualquiera. Así que hasta que no resolváis este dilema, amenazó a los técnicos en sueños, no concedo nada de nada, ¡Mejor quedarse quietita! Y esto ocurrió hace un tiempo, y por esa razón nadie en este mundo consigue su sueño. Lo siento.