Un trocito de....

"Quizá tuvieran razón en colocar el amor en los libros... Quizá no podía existir en ningún otro lugar" Willian Faulkner


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jueves, 27 de agosto de 2020

Nanorrelato Nº 620. Coronavirus y negocio

- Y digo yo, Dextro, que a quién le habrás pisado los tres dedos gordos del pie central, en la Dirección General, para que nos vuelvan a mandar de misión a esta mierda de planeta.

- Ya sabes, Levo, que soy un bocachancla. La computadora sigue diciendo barbaridades de esta especie. Yo creo que se va a cansar y se va a reiniciar ella misma, que aunque sea una máquina, estas cosas duelen.

- Pues guarda bien ese informe que he oído que se han filtrado los anteriores y que ya se está vendiendo, a buen precio y subiendo, la superficie del azulado planeta.

- ¿Vendiendo? ¿Para qué?

- Jopé Dextro, con lo listo que eres para algunas cosas…. Para que va a ser, pues para venir de vacaciones. ¿Has visto las playas que tienen?

- Pero, ¿Van a venir y convivir con estos deleznables habitantes?

- Dextro: La computadora central, gracias a nuestros informes, ha cuantificado los niveles de cobardía, sumisión, mentira, deshonor, traición y mediocridad, los ha metido en un algoritmo y:  ¡que van a desaparecer! Eso es lo que se ha filtrado a las inmobiliarias de nuestra galaxia.

- O sea, que nosotros soportamos esta barbaridad como funcionarios sin protestar, para el bien común, y otros hacen negocio…..igual ese es el principio de nuestra desaparición.

- Como acojonas, Dextro.



miércoles, 17 de junio de 2020

Nanorrelato Nº 606. El magnífico progreso


« ¡Qué maravilla esto de la informática!», musitó nuestro protagonista. « Puedo ser lo que quiera y no como antes, que me era imposible… ¡lo que sufría por no conseguir mi sueño! Ahora sí que soy…lo que me da la gana, lo que me gusta», siguió diciendo en el mismo tono, ese que solo lo oye uno, pero que parece que está vertido por el altavoz más potente. «El que esté en contra del progreso, vamos es que no tiene nombre. A mí esto que no me lo quiten…». Todo era pensado y dicho más o menos con las mismas frases pero en distinto orden, cada vez que mandaba un correo electrónico. «Puedo soplarle al jefe de todo sin parecer un chivato; sólo tengo que ponerle en copia y ya está: normalizado. Y además, si no quiero trabajar pongo “pvi” (Para vuestra información). Esto es una maravilla; puedo vivir de la chivatería y sin dar un palo al agua…porque claro, siempre hay algún desgraciado al otro lado del mail que lo va a hacer ¡Quién puede estar en contra del progreso!