Un trocito de....

"Quizá tuvieran razón en colocar el amor en los libros... Quizá no podía existir en ningún otro lugar" Willian Faulkner


viernes, 18 de marzo de 2022

Nanorrelato Nº 649. El trabajo

Iba a ser su primer día de trabajo. Llevaba toda la noche sin dormir. Su padre la despertó —«vamos, Rosita»— a la vez que apoyaba el dedo índice en sus labios como respeto al sueño de sus hermanos. El sigilo iniciado en la casa se mantuvo a lo largo de toda la distancia que se interponía entre el despertar y el trabajo. Su padre iba andando un poco adelantado, como indicando el camino, cosa que no hacía falta porque ella sabía perfectamente dónde estaba el trabajo. Y llegaron a su destino. «Corre, Rosita, súbete a ese montón mientras yo rebusco en aquél». ¡Qué nervios! Claro, es que ya era muy mayor, tenía seis años.



domingo, 27 de febrero de 2022

Nanorrelato Nº 648. Otra vez la guerra

Otra vez la guerra surca los caminos. Repta purulenta hacia los hogares ayudada por sus propias babas, metiéndose en las secretas alcobas y paralizando las palabras de amor. Reseca los ojos de los niños y encharca los de sus abuelos, que vuelven a golpearse los muslos con sus puños al mezclarse presente y recuerdos. De nuevo el adiós lleva lo definitivo implícito y se pudre la comida de los domingos. Se tapa con sangre las imágenes de los dioses, que nada pueden hacer…. sienten impotencia, impotencia divina, esa que ya está al borde del acantilado. Los gritos ya son todos iguales; no brotan de nerviosos columpios ni de ingrávidos globos: vienen del dolor, y esos siempre suenan igual. Desde siempre. Otra vez la guerra….



lunes, 21 de febrero de 2022

Nanorrelato Nº 647. Mis derechos.

Fernández: róbame, tú. García: viólame, tú. Sánchez: véjame, tú. López: asesíname, tú. Martínez: encadéname, tú. Gutiérrez: insúltame, tú. Y que a nadie más se le ocurra hacer nada, sin mi permiso, porque me voy de inmediato a un juzgado a defender mis derechos…fundamentales.

sábado, 15 de enero de 2022

Nanorrelato Nº 646. A pesar de vosotros....

A pesar de vuestros vómitos de mentiras, de las inauguraciones de rotondas, de cortar cintas en terrazas, de más vómito para tapar el anterior, de vuestro oscuro pasado, de estudios inexistentes, de esfuerzo inventado, de paraísos fiscales, de periodistas a sueldo con olor a semen en la cavidad bucal, de rayas y rayas, de…otro vómito de mentira más para tapar los dos anteriores, de medios de información con librea, a pesar: siempre habrá alguien que os deje en vergüenza, que desde su habitación alquilada y sus caminatas para ahorrar un viaje con el tupper de su madre a cuestas, sin un euro en el bolsillo pero lleno de ética y de auténtica condición humana, descubrirá algo para que este azulado planeta, que os da igual que se convierta en marrón, siga dando vueltas y  gane terreno al dolor y a la enfermedad.

A pesar de vosotros……..hijos de la gran puta.

P.D. A los que han descubierto que el virus de Epstein Barr como causa primigenia de la Esclerosis múltiple. Gracias y mil gracias.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Nanorrelato Nº 645. ¡Aúpa, Almudena!

¡Venga Benito, deja ese episodio nacional para luego, como yo he hecho con la nueva versión de “Las nanas de la cebolla”! ¡Vamos Fernando, ya terminarás la segunda parte de “Las bicicletas son para el verano”! ¡Ramón, a animar con todas tus fuerzas, aunque sólo tengas un brazo! Todos al salón que va a empezar el partido, que ya está Almudena sentada y además ha traído barquillos y vermut, que más madrileña no se puede ser, … ¡Todos a animar al Atlético de aviación!

A Almudena Grandes, con la mayor de mis admiraciones. Gracias

domingo, 21 de noviembre de 2021

Nanorrelato Nº 644. Homo mierdus

En su congreso mundial, los antropólogos no se ponían de acuerdo en el nombre de la nueva especie. Con las otras fue relativamente fácil: si hacían instrumentos pues “habilis”, por lo hábiles; si iban erguidos, “erectus” …y así. Pero las características de esta nueva especie, que eran: salvar bancos, darles igual los desahucios, importarles una mierda la gente que huye de las guerras, creer mentiras a pies juntillas, decir que las vacunas matan, ignorar el cambio climático, poner en el poder a políticos corruptos…entre otras, no hacían fácil encontrar esa característica más destacable que definiese a la especie en su conjunto.

«¡Homo mierdus!», gritó un becario.



jueves, 11 de noviembre de 2021

Nanorrelato Nº643. Distopía

Pues efectivamente: salimos mejores. Los detractores de la vacunación ganaron más y más adeptos, ya que ser “antivacunas” se convirtió en un ideal, en un sentimiento, y ya se sabe que contra eso la ciencia no tiene nada que hacer, y si no que se lo pregunten a Galileo. La gente empezó a no utilizar preservativos en sus relaciones de riesgo, porque el virus HIV realmente era un chip, no tan moderno como el chip llamado COVID-19, pero un chip al fin y al cabo. Se puso de moda tener en todos los sitios charcos de agua estancada para que el maravilloso mosquito Anopheles criara a su familia sin estrés…; huelga explicar lo que ocurrió. Además, para más inri, no había médicos en los hospitales, ya que todos se fueron a La Palma a estudiar el efecto de los gases del volcán, y los médicos de La Palma se volvieron a Madrid, pero no a trabajar sino a tomar cañas, que “donde fueres haz lo que vieres, miniño”, decían y con razón. Hasta que sólo quedó un ser humano, que se despertó de un coma y al ver a todo el mundo muerto pues le entró la duda, razonable, de no quitarse nunca la mascarilla en lo que le quedase de tiempo consciente. FIN