Un trocito de....

"Quizá tuvieran razón en colocar el amor en los libros... Quizá no podía existir en ningún otro lugar" Willian Faulkner


domingo, 18 de octubre de 2026

Nanorrelato Nº 672. El tren (de la vida)

Ya viene el revisor pidiendo los billetes: sácalos, porfa. «Lo siento señora, tiene que bajar en la siguiente, hay un bulto en su billete» ¡Nos bajamos los dos, entonces! «No. Usted no. No le queda más remedio que esperar a que vuelva a subir, o seguir el viaje solo» Nada más llegar a la estación que no tenía nombre, salvo un cartel con un cangrejo parecido al del horóscopo, pegué mi nariz al cristal mirando a la puerta por la que había entrado. No era capaz de pestañear, sólo miraba el reloj de la estación cuyas manecillas eran unos lazos rosas muy ridículos y a la famosa puerta, como si de un partido de tenis se tratase. ¡Salió!..., con un montón de cajitas de pastillas. ¡Subió! Se sentó, a mi lado, de nuevo. Seguimos el viaje en tren, en el tren. No sé qué más decir, porque yo no bajé y no quiero contar cosas absurdas. FIN.


Para ti.


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